martes 8 de marzo de 2011

Amore bello


Últimamente le he encontrado el encanto a cocinar (ni yo me la creo), parece que llegó un hada con una varita mágica y de la noche a la mañana me concedió el gusto por la cocina.
Esta vez me inventé un platillo que quiero publicar, en primera porque me quedó muy bueno y en segunda para mantener un registro de mis recetas favoritas

El ingrediente principal es el portobello y el betabel (remolacha), por lo que a mi parecer, el placer de este platillo es muy extenso, pues el color de la remolacha es exquisito hasta para la vista. Se puede disfrutar la inmesa cantidad de tonalidades magenta durante todo el proceso. Bueno, soy muy visual =)

Las cantidades son aproximadas y me alcanzó para dos platos.

1 Hongo portobello en rodajas
1 Betabel rayado o en rodajas delgadas
1/2 Berenjena en rodajas
1 puño de germen de frijol
8 hojas de espinaca picadas
3 cdas. de crema
1/4 de taza de leche
1/2 cebolla
Nueces trituradas
vino blanco
Ajo en polvo
Aceite de oliva
Sal y pimienta

En un sartén, freir con un poco de aceite, la cebolla hasta que este transparente. Agregar el portobello, el betabel, la berenjena y freir un rato.
Después agregar el germen, las espinacas y las nueces. Agregar la crema y la leche. Condimentar con ajo en polvo, sal, pimienta y agregar un chorrito de vino blanco.
Dejar reducir a fuego lento por unos minutos.

Se puede servir sólo o como guarnición, aunque el portobello ya le dá una propiedad de plato fuerte y así yo lo como, tal vez acompañado de garbanzos, chícharos o arroz (no como carne ♥). ¡Enjoy!

(Aclaro de nuevo que no soy muy buena para los bodegones, pero el color en vivo es maravilloso)

*Recomendación extra: consumir productos orgánicos*

0 Hadas y Duendes:

Related Posts with Thumbnails